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03

Apr

Hay ocasiones en las que la casualidad echa algo de especia para darle sabor a la vida.

La semana pasada manejaba rumbo a casa pensando en que hacía tiempo que no metía a Roxette a mi iphone. A los 2 minutos empezó en la radio un cóver de Listen to Your Heart

No importa si eres realista, como yo, o si crees en la metafísica: ese tipo de cosas te hacen sonreír quieras o no.

Hoy dimos examen estatal. Los alumnos se quejan de que es muy aburrido hacer un examen durante 4 horas, a lo que yo respongo, «Si creen que es aburrido hacer un examen durante 4 horas, ¡imagínense lo que es VERLOS hacer un examen durante 4 horas!».

Uno, como maestro, no puede hacer nada sino caminar y vigilar. Nada de leer ni escribir, mucho menos usar la computadora.

Cuando ya sólo quedaban 2 alumnos haciendo el examen (después de 3 horas y media), me di la libertad de abrir un librito de cuentos que estuve leyendo de reojo. 

El cuento que elegí al azar se llama The Sight; narra la historia de un chico que posee el don de ver el futuro ya que nació con un “veil”, cosa que no me quedó muy clara mas entendí que era la razón de sus dotes de clarividente debido a la rareza del caso.

Hoy mismo, llegando a casa, me topé con este post y por fin pude ver en mi imaginación a Esau Meyes tal y como debí haberlo visto horas antes, cuando leí su historia.

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03

Mar

Pasa algunos domingos

Cuando vi que el kilometraje del tablero del autobús iba en ascenso, empecé a sentir que, a la par de la distancia, estaba creciendo mi tristeza por estar yendo en la dirección opuesta a ti.

Estuve a punto de dejarlo ser, pero no ocurrió porque decidí desviar mi atención hacia un reloj imaginario con una cuenta regresiva de días, horas y minutos que, por segundo, se van deshaciendo y van dejando más pequeño el lapso que tenemos de vivir para vernos otra vez.

11

Jan

9 plays

Hace poco, un maestro con quién sabe cuántos años de experiencia, me comentó que sus clases pequeñas (de menos de 15 alumnos, por decir) son siempre las más difíciles. Dedujimos que probablemente sea por el grado de confianza que los alumnos llegan a sentir ya que uno, como son menos, les pone más atención y los llega a conocer mejor. También porque, al ser poquitos, uno como maestro “baja un poco la guardia”.

En mi quinta clase del día tengo 8 alumnos. Es justo antes del receso para comer. 

Eran los 5 últimos minutos de la clase de hoy. Estábamos esperando a que sonara el timbre. John estuvo ausente. De repente, llegó.

(John es el que comió en McDonalds y Mateo es con el que platica). 

31

Oct

Finally Thank U

Estoy tan seguro de que no me vio como de que yo sentí que sí.

Fue fácil llegar a la tercera fila del lado izquierdo del escenario (después de haber estado más de medio concierto en la segunda sección) porque el cuerpo de seguridad era muy relajado. No fue sino hasta que pude distinguir bien su cara que me conmoví un poco porque me puse a pensar en la persona que fui a los 16, cuando la escuché por primera vez, y en la persona que he sido cada vez que saca un disco: quién era yo a los 17, a los 18, a los 20, a los 24, a los 29…

Me perdí en esos lares del pensamiento durante Hands Clean en acústico o en Your House a capella o una de esas canciones que hace 4 años no quiso que escuchara como que con el fin de que en esta ocasión el impacto fuera mayor. Y lo fue.

La sonrisa chueca era la única señal implícita del sentimiento de satisfacción que reprimí no queriéndome ni mover por miedo a perder algún detalle de esa imagen de ella sentada en una silla, de su pelo largo, de su blusa morada, de su imagen como la de su Alanis Unplugged de hace 13 años.

Se despidió por segunda ocasión y, en serio, pensé que era la definitiva. Fui al baño. Tuve que apresurarme porque escuché gritos. Me volví a plantar en la orilla de la tercera fila y la vi regresar. Sentí lo que uno siente cuando está a punto de darle el primer beso a alguien a quien se tiene muchas ganas de besar.

Cuando se escuchó el piano, el inicio de Thank U, sentí que me besó.

Por fin. Después de 14 años, la canción con la que entró a mi vida a principios de 1999, con la que nos conocimos, la que nunca me ha pasado de moda.

Los primeros 2 segundos de melodía mandaron un relámpago que quebrantó mi inmovilidad, entró a mis oídos, cerró mis ojos, me llevó las manos a la cabeza, me arqueó el cuerpo hacía atrás y me hizo expulsar un grito que parecía de dolor.

Habiendo pasado ese rush, tomé otra vez mi postura inerte porque era evidente que faltaba poco para que ahora sí ya se fuera para no regresar y quería embeberme los ojos de ella.

Durante algún punto de la canción, ocurrió. De estar parada viendo hacia enfrente, giró su cuerpo a la izquierda los grados suficientes como para quedar de frente a mí (y a los demás, pero en mi cabeza, fue de frente a mí). Así se quedó el resto de la canción y yo no quería que ese momento se terminara nunca porque era demasiado emocionante ver su sonrisa rojiza, amplia, limpia, sincera, lejos de ser estúpida como la que seguramente yo tenía y porque aunque no me estaba viendo a los ojos, yo a ella sí.

Cuando se fue, empecé a caminar hacia la salida del teatro y sentía que me hormigueaban las extremidades, me sentía apendejado, como que me costaba trabajo dar pasos firmes. Me sentí alcoholizado sin haber tomado. No estoy exagerando. Incluso se los dije a Tony y a Hugo: Me siento borracho. Mi única teoría del porqué es que mi cuerpo estaba confundido, fue tanta la emoción que no supo qué sentir y no pudo sino sentirse ebrio por ese exceso de felicidad.

13

Jul

No te metas con mi Crocker

Infiero que estaban hablando de la vida nocturna en McAllen cuando, por casualidad, escuché que el chavo con cuerpo de Hulk y cara de Fernando del Solar que con regularidad me saluda en el gimnasio diciéndome “What’s up, buddy?”, le decía (en tono de broma) a una chava de algunos 34 años, “…o al PBD’s, donde hay un show de drags”. A lo que ella respondió con un “Ewww” de desprecio con un tono que delataba sus patéticas ganas de hacerse notar con imagen de simpática.

La verdad, no sé por qué sentí apatía por ella. No es que me ofenda porque a alguien no le guste ese tipo de shows (a mí me aburren), pero creo que fue la forma tan chocantemente despectiva de expresarlo públicamente lo que me molestó.

Me cayó mal, pero logró su cometido. Desde entonces, la noté. Y no sólo la noté, sino que también noté que me notaba. Varias veces, si llegaba a voltear a donde, casualmente, ella estuviera, cruzábamos miradas. Acto que ella buscaba. Uno se da cuenta de esas cosas. Además, no nos hágamos tarugos, a parte de ser chava, ni guapa está.

Ayer la vi otra vez. Andaba haciendo sus 2 inútiles luchitas: (1) con el Hulk cara de Fernando del Solar y (2) abdominales.

Me vio. Vi que me vio. Volví a sentir apatía por ella y me propuse matarle de un sablazo cualquier tipo de expectativa que pudiera tener acerca de mí.

Mi sed de mostrar apoyo a Betty Crocker y compañía era tal, que me armé de valor: me ajusté la banda con la que me pongo el iPhone en el brazo, abrí mi biblioteca de música, y busqué la portada más “representativa” que pudiera encontrar. Le di play y caminé hacia ella, hice que me volteara a ver y le pasé por enfrente despacito, muy despacito, para que no se le fuera a pasar el detalle luminoso en mi brazo izquierdo: la foto del abanico de mano blanco con el texto con los colores del arco iris que deletrea las palabras Loco Mía.

¡Rumbasambamambo!

28

Jun

El Grillo maestro

Long Story Short

It started, then it ended.

21

Jun

Ocho candelas

Últimamente me entró la cosquilla por saber de qué se trata el judaísmo. Sigo sabiendo muy poco después de ver “Ocho candelas” (2003), un documental que compré hace unos días haciéndole caso a la señal marcada por la casualidad. Sabía que no me iba a empapar de conocimientos puesto que la sinopsis aludía más a mostrar la forma de vida de ocho familias veracruzanas que practican la religión judía. Ahora tengo, por lo menos, una idea general de las cosas.

Aquí mis notas:


Los números (hasta 2003)


·En México, el 95% de la población es católica.


·Hay alrededor de 400 mil judíos (el 0.05% de la población).


·En EE.UU., hay 6 millones.


·En México, muchos judíos son conversos. Para convertirse (y ser aceptados), hay que hacer un examen de 220 preguntas sobre la historia de la religión. Creo que, si me dieran uno así sobre el cristianismo, no lo paso. Los que se convierten es porque realmente lo desean. Por eso ponen tanto filtro.

· Cuando se convierten, se les da su nombre en hebreo.

· En el mundo, el 52% de los judíos, se casan con personas que ejercen otras religiones. Es por eso que el número de judíos va en descenso.

La historia

· En españa, Isabel La Católica, introdujo la inquisición, y a los judíos se les dieron 3 opciones: (1) Huir del país y dejarlo todo, (2) convertirse al cristianismo, o (3) ser asesinados.

El glosario

· Rabino - Maestro hebreo que interpreta los textos sagrados. Jefe espiritual de una comunidad judía.

· Kosher – La comida (y las combinaciones y preparación de ella) que se permite comer.

· Sinagoga - Congregación o junta religiosa de los judíos. Casa en que se juntan los judíos a orar y a oír la doctrina de Moisés.

· Criptojudaísmo - La adhesión confidencial al judaísmo mientras se declara públicamente ser de otra fe.

· Sefardí - Los sefardíes o sefaradíes son los descendientes de los judíos que vivieron en la península ibérica (España y Portugal) hasta1492.

Bonus (porque siempre se me olvida cómo se llama):

· Kipá - pequeña gorra ritual empleada para cubrir parcialmente la cabeza, usada tradicionalmente por los varones judíos.

15

Jun

El Zorro es más sabio

El chango pensador

Hubo una vez un chango al que le gustaba pensar en trivialidades cuando viajaba solo. En automático, prendía algún pensamiento e iniciaba una concatenación que lo llevaba a uno que no tenía nada que ver con el inicial. A veces, habiendo pasado varios, llegaba a alguno durante el cual reaccionaba y llevaba a cabo un ejercicio mental que consistía en volver al pensamiento anterior, luego al anterior a ese y así, sucesivamente. Ganaba cuando lograba llegar al que había dado origen a la cadena. Perdía y se frustraba cuando se quedaba a medio camino.

Una vez llegó a una idea que le pareció brillante. Razonó: Se cree que, cuando morimos, nuestra alma abandona el cuerpo y pasamos a otro plano. Pero qué tal si no es así. Qué tal si, al morir, nuestra alma deja el cuerpo, pero no pasa a otro plano. Qué tal si simplemente el alma se vuelve invisible e intangible y viaja a una velocidad incomprensible para el ser humano y llega a un lugar que es inalcanzable para cualquiera sin importar qué tan maravillosa pueda llegar a ser la tecnología que llegase a crearse jamás.

La idea no le pareció tan descabellada puesto que él sabía que hay científicos respetados que han formulado teorías muy serias relacionadas con el universo y la realidad que proponen cosas casi tan inverosímiles para el razonamiento ortodoxo como esa.

Mucha fue su decepción cuando, al compartirla en una charla amena, alguien le dijo que sobre eso ya existe una película estadounidense que se llama “Contact”.

Idear o inventar algo que uno no sabe que ya existe tiene el mismo mérito que tiene aquel que lo ideó o inventó primero, opinó.

Luego cambió de tema.

Caballo imaginando a Dios

14

Jun

La Jirafa que de pronto comprendió que todo es relativo

El Burro y la Flauta

13

Jun

La Mosca que soñaba que era un Águila

¿Si les leo, si leen?